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Pikillacta

Pikillacta

Perú es un hermoso país con una gran diversidad de culturas, y la más conocida sin duda fue la cultura Inca. Ahora bien, antes de los Incas hubo muchas otras culturas que dejaron huella a su paso por los Andes. Entre ellas, la cultura Wari resaltó por su legado, que influyó en los incas y persiste hasta el día de hoy.

Esta cultura pre inca se caracterizaba por su estilo arquitectónico y excelente planificación urbana. Y un ejemplo perfecto de esas técnicas ancestrales puede ser hallado en Pikillacta, ciudadela Wari ubicada al sureste de la ciudad del Cusco.

Según expertos en la materia, Pikillacta fue una de las ciudades más importantes de la cultura Wari. Durante su apogeo, esta cultura abarcó buena parte del Perú, y su influencia perduró a través de otras culturas, entre ellas los Incas. 

Con más de un milenio de antigüedad, Pikillacta es un destino imperdible durante su visita a Cusco. Veamos más detalles sobre uno de los últimos vestigios de un imperio milenario.

Historia de Pikillacta

Pikillacta se construyó durante el apogeo de la cultura Wari, a finales del siglo VI. ¡Se fundó casi 600 años antes que Cusco! Inicialmente, se atribuyó la construcción de este complejo arqueológico a la cultura Inca. Sin embargo, las técnicas utilizadas durante la construcción de este sitio no se hallaban en ningún sitio inca.

A diferencia de las ruinas Incas descubiertas en los alrededores de Cusco, Pikillacta está construida principalmente con adobe y piedras sin tallar. Estudios posteriores mostraron que este complejo fue construido por la cultura Wari. La estructura que se encuentra en este sitio es similar a la de la capital del antiguo imperio, ubicada en Ayacucho. 

La cultura Wari floreció en los Andes entre los siglos VII y XIII, y llegaron a abarcar buena parte del territorio peruano actual. ¡Fueron uno de los imperios más grandes de América del Sur! Conquistaron varios pueblos, pero con el paso del tiempo, fueron perdiendo poder sobre ellos. Esto, sumado a una posible sequía en los Andes, causó la decadencia y final de la cultura Wari.

Se desconoce el nombre original de este complejo, ya que Pikillacta probablemente fue abandonado a principios del siglo XII. Durante la época colonial, los españoles le dieron este nombre en el dialecto local. Pikillacta, nombre en quechua, puede traducirse como “Ciudad pulga (pequeña)” o “Ciudad de las pulgas”. 

Pero no deje que su nombre lo engañe: con sus 50 hectáreas, Pikillacta es uno de los complejos arqueológicos más grandes de Cusco. La ciudadela se compone de 700 edificaciones, 200 kanchas (precintos), 508 colcas (almacenes de alimento), y otras edificaciones y templos. 

Las paredes que rodean Pikillacta llegaban a medir 10 metros en su punto más alto, dándole la apariencia de una fortaleza. La ciudad estaba diseñada a la perfección: sus calles rectas y edificios rectangulares aprovechaban el espacio disponible al máximo. 

La cultura Wari se dedicaba a la agricultura, con el maíz como cultivo principal. Con esto en mente, los Wari construyeron canales que abastecían de agua a los campos de cultivo y a la ciudadela. Además, fueron la primera cultura en el valle de Cusco que construyó terrazas para cultivos. Sin duda, esto influyó en la cultura Inca, que adoptó estas técnicas a lo largo de su imperio.

Pikillaqta, en su apogeo, albergó aproximadamente a 10 000 personas. Este complejo sirvió como centro de culto, administrativo y residencial. Su ubicación estratégica les permitió asertar control militar sobre el valle de Quispicanchis, una cualidad importante durante la expansión del imperio Wari. 

Pikillacta también es conocida por sus acueductos, que siguen en uso hasta el día de hoy. Cuenta la leyenda que este acueducto se construyó como una competencia entre dos nobles, Auqui Ttito y Atoq Rimachi, por la mano de la princesa Sumac Ttica. Ya que la Pikillacta sufría de escasez de agua, su padre ofreció su mano a aquel que pudiera traer agua a la ciudadela.

Ambos nobles se dedicaron a la tarea de construir canales y llevar agua a la ciudad. Sin embargo, sólo Auqui Ttito tuvo éxito en su tarea. De acuerdo a las leyendas, después de 6 meses, el canal que hoy pasa por el portal de Rumicolca estaba concluido. Verdad o leyenda, lo cierto es que este acueducto wari sigue en uso hasta el día de hoy.

Durante la decadencia del imperio Wari, Pikillacta fue gradualmente abandonado. Según expertos, es posible que una fuerte sequía a principios del siglo IX obligara a los Wari a migrar a zonas más favorables. 

Durante el período inca, algunos de los acueductos de Pikillacta fueron reparados y mejorados. Sin embargo, dentro de la ciudadela, no hay evidencia que muestre que el sitio fue habitado por los pobladores incas. 

Atractivos

La ciudadela de Pikillacta es una de las estructuras pre incas más impresionantes de la zona. En este complejo arqueológico podemos encontrar un complejo sistema hidráulico, terrazas, almacenes de grano, entre otros. Toda esta estructura se encuentra rodeada por un muro de más de 10 metros de altura. 

El interior del complejo arqueológico se divide en varios sectores. Algunos permanecen casi intactos, mientras que el paso del tiempo dañó muchos otros. Durante su visita, podrá apreciar los siguientes sectores:

• Choquepujio: Se encuentra al lado izquierdo del río Huatanay. Está compuesta de construcciones de 2 y 3 plantas, hechas principalmente de piedra, adobe y barro. 

• Urpicancha: Su nombre en quechua significa: “casa de los pájaros”. Es una de las construcciones que más resaltan en Pikillacta. Se ubica en una meseta al este de la laguna Huacarpay. Urpicancha es notable por sus plataformas de piedra armadas con gran cuidado, sin usar mortero. 

• Amarupata: Este nombre significa “lugar de serpientes” en quechua. Estas plataformas se ubican cerca a la ciudad de Lucre. Sirvió como un centro agrícola con un complejo sistema de irrigación, que sigue en uso hasta el día de hoy.

• Kunturqaqa: esta área está compuesta de varias formaciones rocosas. Lamentablemente, el paso del tiempo terminó destruyendo mucho de este complejo. Poco se sabe de este sitio, excepto que a una de las formaciones rocosas se le dio la forma de un cóndor, figura importante de la cosmovisión andina. 

¿Cómo llegar a Pikillacta?

Pikillacta se ubica en el llamado Valle Sur, en el distrito de Lucre, provincia de Quispicanchis, a una hora de Cusco. Si desea visitar Pikillacta por su cuenta, deberá tomar un taxi o transporte privado: no hay transporte público a esa zona. 

Para disfrutar sin preocupaciones su visita, es una buena idea ir acompañado de un guía profesional. Durante el circuito de Valle Sur, se visitan las ruinas de Pikillacta y de la cercana Tipón. También se visita la capilla de Andahuaylillas, más conocida como "La Capilla sixtina de América"


Nuestros expertos en Viajes Machu Picchu operan todos los días tours al Valle Sur, que incluye una visita guiada a Pikillacta, transporte y las entradas a cada sitio arqueológico. ¡No se pierda la oportunidad de conocer esta ciudad milenaria!

Información sobre el sitio arqueológico

• Entrada: El ingreso se incluye en el Boleto Turístico General. El precio es de S/. 130.00 para adultos o S/. 70.00 para niños y estudiantes. 

También es posible comprar un Boleto Turístico Parcial para visitar sólo Pikillacta y las ruinas cercanas. Este boleto también incluye el ingreso a algunos museos y atracciones en Cusco. El precio es de S/. 70.00 para adultos o S/. 40.00 para niños y estudiantes. Tenga en cuenta que este boleto sólo tiene una duración de dos días. 

• Horario de atención: Lunes a Domingo de 7:00 am a 6:00 pm